La vida es un frenesí, una ilusión.
La vida es una sombra; una ficción.
La vida es un sueño. Un camino breve e irrepetible.
No pienses en lo que vas a estudiar; no pienses en lo que vas a ser de mayor ni planees tu boda, un viaje inolvidable o una fiesta cualquiera. No pierdas el tiempo en adivinar qué tiempo hará mañana; qué ropa vestirás o cuánto dinero piensas gastar en las rebajas.
Si quieres que te diga la verdad, no merece la pena que desperdicies el tiempo de esa manera. Cada segundo de tu vida es inapreciable, pero no por eso carece de valor. De hecho, todos y cada uno de los segundos de tu vida son de valor incalculable.
No busques excusas para despreocuparte por el ahora, por el presente. Si lo haces; si vives pensando en el mañana, en el futuro, en lo que pasó o en lo que aún está por pasar, no estarás sino dejando transcurrir los valiosos segundos de una vida única que nunca volverás a disfrutar.
Por eso no malgastes tu tiempo. Aprovecha el segundo que ahora vives, en el que respiras, sientes, vives, sueñas y dejas a tu corazón latir. Después de todo, es lo único que tienes, ¿no crees?
Aprovecha el presente, el momento más preciado de tu existencia. Es todo y nada a la vez, pues nunca sabes cuando puedes ganar o perderlo todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario